¿ Para que pueblos ecológicos ?
La conferencia tuvo lugar en Octubre 95 en Findhorn una gran comunidad al norte de Escocia. Había unas 400 personas del 35 piases del mundo. Gente viviendo en grupos y comunidades, científicos, arquitectos, ingenieros, artistas, delegados de la ONU, UNESCO, etc.
El programa ha sido tan amplio que aquí sólo puede exponer algunos pequeños puntos por falta de espacio.
Para entender lo siguiente me parece oportuno que hablemos un poco de crecimiento exponencial de la población mundial y conectados con esto, del consumo de energía y su impacto de la ecología global. (fig.1).
Los efectos de un desarrollo como el que muestra esta curva son de hecho sorprendentes. Por ejemplo nuestros recuerdos del pasado por el tiempo A-B con su efecto de cantidad de población ( I ) no guarda relación alguna sobre lo que nos va a pasar en el mismo periodo de tiempo B-C en el futuro con sus efectos de cantidad (II). Nuestra mente parece pensar todavía demasiado un tipo de desarrollo linear.
Este crecimiento exponencial no es nada raro en bio- sistemas. Una población de una gente biológica que no encuentra el acoplamiento con su entorno y tiene un crecimiento exponencial, llega automáticamente al colapso por exceso. (por ejemplo, acabando completamente con su base alimenticia, legando así una caída catastrófica.) Los biólogos lo observan todo el tiempo no es nada raro y no hay ninguna razón de presumir que el hombre como ser biológico va a poder escapar a este destino si no encuentra el reacoplamiento con su entorno.
La grave situación de la iconología de nuestros planeta ha sido descrita varias veces en esta conferencia.
Escojo como “punto clave” el consumo de energía y la producción de CO2 . Ya no se habla como ocurría en los años setentas (públicamente del Club del of Rome M.L.Y.) del agotamiento de los recursos como petróleo, gas y carbón. Parece ser que mucho antes de que se agote el petróleo se agotará la atmósfera. Todo el C (carbono) que ha sido acumulado en millones de años a través de la fotosíntesis, lo estamos convirtiendo en CO2 y enviándolo a nuestra atmósfera en pocas generaciones. En consecuencia estamos cambiando la interrelación existente entre el nivel de CO2 y los demás componentes de la atmósfera, cambiando así la capacidad de reflexión del calor en ella. Esta es la razón que produce el famoso “efecto invernadero” o cambio climático. Así ya no hablamos del “qué vendrá” pues nos encontramos metidos de lleno en esta situación: desertización de grandes partes de la tierra antes cultivables, inundaciones, glaciales que se retiran, etc. Conocemos perfectamente estos hechos.
En la figura II recogemos el consumo de energía por persona a nivel mundial. Si quisiéramos solamente mantener el nivel actual de la producción del CO2, consideramos que todas las gentes que viven en este planeta tienen los mismos derechos de gastar energía, el oeste de Europa y Japón tendríamos que reducir el gasto de energía en un 70 %, esto solo para mantener el nivel actual, pues la mayoría de los científicos consideran que esta reducción no es suficiente y que habrá que reducirla aún más.
Hay una conocida fórmula de Paul Ehrlich:
J = P x C x T
J = Impacto general de una población.
P = Cantidad de población.
C = Consumo per cápita o bien estándar de vida.
T = Término que relaciona el consumo con la tecnología que lo genera.
Si queremos reducir el impacto ambiental debemos de reducir el J a nivel global. El P, el nivel de población, es algo que nos es difícil de influenciar, dado que el crecimiento de la población tiene lugar en zonas fuera de Europa. Es T, la tecnología, donde más se pone la atención hoy en día entre estos tres factores. Energía solar y eólica, de las casas, mejora la combustión, automóviles y maquinas que consuman menor, sistema biológico para depurar las aguas que hemos consumido...
A pesar del hecho de que también aquí hay muchos frenos debidos a intereses económicos a corto plazo, el T es donde más se mueve y se puede influir aún mucho más. Desafortunadamente todo este ahorro de energía sirve muchas veces como justificación de consumir más. Entonces, sólo con tecnología no vamos a conseguir una reducción hasta el 30 % o menos del gasto actual de energía.
Falta reducir el C - el consumo de energía -. La cultura del consumo tal como la conocemos es bastante joven ( unos 5,000 años) si la comparamos con la evolución del hombre y la historia humana; por otra parte, es un episodio muy cortito en la evolución del planeta. Entonces, a parte de la tecnología, nuestra cultura de consumo es donde más podemos cambiar.
Estamos diferenciados entre la “Calidad de Vida” y el “Estándar de vida”. Como vemos en la figura III el “estándar de vida” va solamente un tiempo junto con la “calidad de vida” y después de separar las líneas. Es lo que estamos viendo en el momento... Aunque tenemos automóviles, coches, teles, videos, neveras, microondas y todos estos artículos de “usar y tirar” más que nunca no somos felices. A la historia de la cultura del consumo o del “poseer” (que tan solo tiene unos 5,000 años) quiero llamarla “ La época imperial”. A nivel cultural se podría sintetizar en la diversa: yo puedo ganar haciéndote a ti perder. Esto funcionó ( quizás mal, pero funcionó) mientras que este planeta parecía inagotable. Ahora la población ha crecido tanto que ya no funciona más. El efecto del crecimiento exponencial de la población (causa-efecto) son cada vez más cortos. Entonces es menos por aspecto moral que por pura necesidad práctica lo que nos lleva cada vez a más gente a trabajar con la nueva divisa de la “edad planetaria”: yo puedo ganar haciéndote ganar a ti y al entorno natural también. Esto implica un cambio cultural tremendo, una forma muy diferente de situarnos como seres humanos entre los demás y nuestro entorno.
Claro que... en estos tiempos de transición cultural (de la “edad imperial” a la “edad planetaria”) se siente mucha presión y desorientación pero también podemos considerarlo como un gran y apasionante desafío y una ocasión de ser parte activa en este cambio.
Una cultura nueva no se gesta únicamente como seres individuales. La cultura empieza solamente donde tengo algo a compartir con los demás. Pero tampoco se crea esta cultura en los “Megasistemas” que tenemos actualmente en las ciudades y estados: demasiadas abstracciones y anónimo, demasiados bloqueos incomprensibles, los lazos de acoplamiento son demasiado grandes y no vemos las consecuencias de nuestra actitud.
Así para crear una cultura nueva, que trascienda la importancia del “tener”, hacia el “ser”, del “Estándar de Vida” hacia la “calidad de Vida”, necesitamos un contexto a escala humana. Un grupo de gentes cuyo tamaño nos permita conocernos y relacionarnos con los demás. Nuestra capacidad como humanos de experimentar contactos con sentimientos y entendimientos con los demás está limitada. Tanto en grandes ciudades como a nivel de estado con millones de habitantes, no es posible.
Una de las definiciones para los pueblos ecológicos y comunidades sostenibles como la formuló Gaia Trust ( una asociación que está fomentando la red de comunicación y contactos entre los proyectos ecológicos en todo el mundo y coorganizadora de esta conferencia) son:
escala humana
estructura integral (no concebir viviendas, comercios e industrias separados en “compartimento”, sino todo integrado)
si dañar la naturaleza (sin hipotecar el futuro de nuestros niños y nietos)
creando una cultura (donde la conciencia y la celebración de lo cotidiano tengan su sitio).
Entonces encontrar formas de vida que sean sostenibles en los aspectos:
-económico
ecológico
cultural, emocional y espiritual.
Había y hay muchas discusiones sobre cual de estos tres aspectos es el más importante. Pues bueno, quiero daros la imagen de la silla con tres pies.
¿ Cuál es el pie que mantiene la silla?

La cuestión ahora es encontrar el equilibrio entre estos aspectos, y ya está ocurriendo como una de las características de esta cultura nueva, que tenemos que aceptar que todas las geniales y bonitas ideas que cada uno tenemos para salvar al mundo, no son más que una pequeña parte que contribuye a dar solución, pero no son ya la solución en sí.
¡Nadie tiene la “solución”!. ¡Es el bonitio y difícil desafío!. Tenemos que desarrollar esta cultura nueva entre todos. Los pueblos ecológicos tal como existen en la actualidad no son “la solución” para el futuro, pero como laboratorios de experimentación, donde se pueden probar y vivir nuevas formas de convivencia, de organización social, y encontrar las estructuras adecuadas.
Laboratorios para crear esta cultura nueva que busca el equilibrio entre:
el corazón
la mente
la voluntad
El equilibrio entre:
lo colectivo y o lo privado
lo que tenemos que hacer hoy y lo que nos planteamos para mañana.
los aspectos “hardware” y “software” ( aspecto externo, el entorno construido <====> aspecto interno, la forma de vida dentro del entorno construido).
La diversidad de la gente que compone un colectivo gana cada vez más importancia, no hablo solamente de la diversidad aparente: razas, nacionalidades, edades, sino también de diferentes tipos de personalidad y estilo de aprender ( ¿Necesitas sentidos en el cuerpo? ¿oírlo? ¿verlo?).
Resumiendo: pueblos ecológicos (¡cualquier pueblo o barrio de una ciudad puede convertirse en el pueblo ecológico solamente si lo queremos!) son los lugares donde podemos experimentar y encontrar “de qué va este tiempo”. La escala Humana de los pueblos ecológicos nos da la oportunidad de crear una cultura nueva que ni cada uno sólo ni en Mega - estructuras podemos encontrar. Los pueblos ecológicos nos dan la oportunidad de encontrar una balanza entre:
la relación con el mundo natural (aspectos materiales).
la relación con los demás (políticas, temas sociales, comercio).
la relación con nosotros mismos ( salud, espiritualidad, conciencia).
Todo esto es parte de nuestro ser (y como otra silla).
Buena parte del movimiento ecologista que hemos conocido en la última década trataba del “NO” necesario, y esto ha sido y sigue siendo muy importante. Los pueblos ecológicos actuales han añadido el “SI” necesario, el tomar el desafío de crear algo que sea más sostenible, que tenga en cuenta las próximas siete generaciones (como lo ven en la filosofía de los indios americanos).
Para terminar quiero apuntar una experiencia personal que me impresiona y alegra: Es la convergencia que veo en estos tiempos: en esta conferéncianos encontramos y colaboramos gente tan diferente que quizá hace tan solo diez años ni nos hubiéramos hablado los unos a los otros. Gente con una historia más “hippiizquierda” (como yo), gente con una tradición espiritual (sea indígena, cristiana o budista), científicos de todas las facultades, profesionales desde la agricultura hasta la arquitectura, cargos de la Administración, gente de la UNESCO y la ONU y escuchandoce los unos a los otros con tal apostura como yo nunca había visto antes.
Quiero dar las gracias a las gentes de la comunidad de Findhorn por haber hecho posible este evento con tanto trabajo, visión y cariño.
Agradecimiento especial por la inspiración de este texto a Peter Harper
(center of Alternative Tecnologic, País de Gales, Reino Unido) y a Robert Gilman (In context Institute, EE.UU y Holland).
Muchas gracias a Jontxu por su ayuda para adaptarlo al castellano.
Henning Bethge, Noviembre de 1995