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Los principios éticos de la permacultura

- Cuidado de la tierra - Cuidado de la gente - Compartir con equidad -

(recopilado e interpretado por Holger Hieronimi - febrero 2008, revisado y actualizado en abril 2010)

 

Desde sus inicios en los años setenta, el uso y la aplicación de los principios de la permacultura han sido marcados por la articulación de éticas básicas. Estas pueden entenderse como pauta para cualquier diseño, sea un jardín, un proyecto relacionado con la agricultura orgánica, la regeneración de terrenos, la construcción de una casa, el diseño de una colonia, el inicio de un negocio, o la interacción con los vecinos y la comunidad.

El conjunto de los principios de diseño se propone como guía y herramienta para pensar, cuando interactuamos con un determinado sistema, proyecto, recurso, desafío, problema o oportunidad.

A veces podemos quedar “atorados” en esta búsqueda de cumplir con los principios de diseño, especialmente al principio, cuando comenzamos a aplicarlos en nuestros proyectos y en la vida cotidiana. Cualquier acción e intervención que realizamos en cualquier sistema, afecta a todo y provoca múltiples efectos a veces inesperados. En caso de quedar confundidos en este proceso, siempre es recomendable, regresar a los principios éticos, y preguntarse honestamente si nuestros diseños cumplen con ellos.

Los tres principios éticos no son necesariamente únicos de la permacultura. Han sido destilados de la investigación de éticas comunitarias, que fueron adoptadas por diversas culturas sostenibles más antiguas. También se encuentran reflejados en la organización de cooperativas, comunidades y ciertos grupos religiosos, en todo el mundo. Integran los componentes ecológicos, económicos y sociales y las podemos definir en estos tres enunciados (“los tres C”):

Cuidado de la tierra

Este componente ecológico tiene como objetivo el uso y manejo cauteloso (cuidadoso) y responsable de las bases naturales de la vida (recursos). Estos se entienden como un regalo de la tierra para todos los seres vivos.

Nuestro planeta es un conjunto de sistemas complejos, interdependientes, en proceso de evolución y fuera de nuestro entendimiento completo(1). Todas las especies, todos los procesos, todos los elementos tienen un valor en sí mismo, más allá de su valor económico/ monetario o “funcional” para el hombre.

Para poder hacer “sostenible” un diseño permacultural, se tienen que integrar con una perspectiva a largo plazo los ciclos naturales de materiales y los flujos energéticos dentro de los sistemas fundamentales que sostienen  la vida.

“La gente a menudo asocia el Cuidado de la Tierra con algún tipo de gerencia planetaria, como un reflejo del concepto de la Tierra cono Nave Espacial popularizado inicialmente a fines de los 60s y principios de los 70s (…). Estas ideas han sido poderosas en la forja de un entendimiento de la crisis global ambiental y otras crisis de carácter ético, pero a menudo se quedan en abstracciones separadas de nosotros. Más aún, la Tierra como Nave Espacial hace sugerir el poder y la sabiduría para manejar la tierra”(2).

La  imagen de una plantita o árbol joven nos puede servir para visualizar este principio: Con sus raíces en la tierra y las hojas buscando el sol, nos recuerda, que “en su sentido más profundo, el Cuidado de la Tierra puede verse como el cuidado del suelo vivo como fuente de la vida terrestre, de la cual tenemos la mayor responsabilidad.”(3)

En un sentido más práctico, estos conceptos del cuidado y la reconstrucción de la tierra viva han sido desarrollados más al fondo por la agricultura orgánica (4). Sin el respeto, el entendimiento, la valoración y el cuidado del suelo sano y vivo, la vida no puede sostenerse en la tierra.

Con relación a los sistemas humanos, existen muchas evidencias sugiriéndonos que cualquier civilización y cultura, fin de cuentas se fundamenta, desarrolla y sostiene en la riqueza mineral y biológica de sus suelos, así como en la capacidad de la gente para mantener y regenerar su fertilidad (5). A través de la historia humana, nos encontramos con más de una docena de civilizaciones complejas que desaparecieron porque agotaron su base de recursos locales.

En este sentido, y utilizando un lenguaje más “empresarial”, el principio ético del Cuidado de la Tierra significa Crear y Reconstruir Capital Natural, en vez de vivir de los activos como se hace actualmente para sostener nuestra cultura industrial. (Nos referimos al uso excesivo de recursos no renovables, como combustibles fósiles, suelos, minerales, los mantos freáticos, la atmósfera,…, todos creados por procesos geológicos, químicos y biológicos, que tardaron a veces millones de años).

El Cuidado de la Tierra puede ser interpretado como un llamado para dirigir la mirada, atención e interacción a la bioregión, microrregión o el pedazo de tierra, donde estamos parados. De esta forma, este primer enunciado de la permacultura se convierte en un llamado para la “relocalización” de nuestras actividades sociales y económicas. El proverbio “Pensar globalmente, actuar localmente” sintetiza muy bien esta idea. ¡Cuida la tierra allí donde estás!

Cuidado de la Gente

Este componente social toma en cuenta los derechos de toda la gente, de los pueblos y comunidades, a decidir sobre su vida. “Hace de la permacultura una filosofía ambiental humanista, que ubica las necesidades y aspiraciones humanas en el centro de nuestra ocupación porque tenemos el poder y la inteligencia para afectar nuestra situación. “(6)

Aquí se hace evidente la relación entre la libertad y responsabilidad. Para garantizar el derecho de diseñar libremente el uso de los recursos básicos, es necesario llegar a un equilibrio entre las necesidades individuales y comunes. Esto da vida a la demanda ética de la justicia social: Todos los seres humanos deben tener el mismo derecho y acceso a los recursos y conocimientos.

“El Cuidado de la Gente comienza por uno mismo, pero se expande en círculos crecientes para incluir a la familia,  el vecindario, y comunidades locales y mayores. En este sentido sigue el patrón de casi todos los sistemas éticos tradicionales . (...) Para tener la capacidad de contribuir con el bien mayor, uno debe estar sano, fuerte  y seguro.”(7) Visto desde esta perspectiva, el principio significa: Cuidarse a sí mismo, a los seres queridos y a la comunidad

Es interesante contemplar desde esta perspectiva el principio de las zonas, una de las consignas clásicas de la permacultura, promovida desde sus inicios: La acción permacultural va desde abajo hacia arriba, del centro hacia afuera, respondiendo a las fuerzas y flujos energéticos, culturales y económicos que llegan desde afuera/ arriba hacia nosotros. Son las áreas mas cercanas de nosotros, node mas poder e influencia tenemos para gestionar el cambio.

“A primera vista esto podría parecer una receta para ignorar las grandes disparidades en la riqueza entre países y gente rica y pobre, especialmente cuando se aplica al millardo y tantos de personas de clase media quienes, más numerosos que los ricos, consumen la mayor parte de los recursos del planeta.”(8). Actualmente, la humanidad basa su comodidad (y “progreso”) en el ultraje de la riqueza planetaria, que priva a otras personas (y generaciones futuras) de sus propios recursos locales.

Una vez que se entienden las grandes desigualdades estructurales entre las naciones ricas y pobres, entre las comunidades urbanas y rurales, entre los recursos humanos y los recursos naturales, el énfasis en cubrir nuestras propias necesidades primero, se contempla bajo una luz diferente.

A medida que reducimos nuestra dependencia de la economía global y la remplazamos con economías domésticas y locales, reducimos la demanda que mueve las desigualdades actuales. Por lo tanto “cuidar de uno mismo primero” no es una incitación a la avaricia sino un reto para crecer por medio de la auto-suficiencia y la responsabilidad personal.”, transformándonos de esta forma de consumidores pasivos hacia ciudadanos del mundo responsables y productivos.

Compartir con equidad-

Al asegurarnos que todos los productos y excedentes están dirigidos hacia los objetivos anteriores, podemos empezar a construir una cultura verdaderamente sostenible y permanente.

Este componente económico también tiene que integrar la limitada tolerancia y capacidad regenerativa de nuestro planeta tierra. Como enunciado se puede añadir, en estos tiempos mas que nunca:

  • Establecer límites a consumo y reproducción
  • Distribuir con justicia los excedentes (9).

Este tercer componente ético se enfoca en la realización consciente de la autolimitación y la redistribución justa y equitativa de los excedentes que se han podido lograr juntos.

Se puede utilizar la frase: Celebrar la Abundancia en la Naturaleza y Aceptar sus limitaciones-

para enfatizar esta aparente contradicción entre abundancia y límites. Solamente cuando cultivamos la capacidad de limitar nuestra necesidad al consumo insostenible, podemos ver y crear la abundancia natural….
Los seres humanos tenemos que aprender la práctica de la autolimitación respecto a nuestras necesidades - como especie humana hacia la tierra y sus ecosistemas (incluyendo plantas y animales), pero también entre nosotros, como individuos y comunidades

Más allá de los discursos corrientes acerca de la justicia social, una cultura que quiere permanecer, no solo buscará distribuir con equidad los recursos y capacidades entre las personas que están viviendo en el presente - tratará de incluir en sus planes y diseños, a las personas que nacerán en el futuro, y quienes están heredando el planeta de nosotros. ¿Qué vamos a compartir con ellos?

Antiguas culturas preindustriales tenían la premisa ética de considerar hasta la séptima generación, una escala de tiempo imposible de comprender para la mayoría de los seres humanos modernos.

(Hay una nueva nota relacionada con este tema, en tierramor.org, de Julio 2012: El tercer principio ético de la permacultura)

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Referencias y comentarios adicionales:

(1)James Lovelock – “The Ages of Gaia – A Biography of Our Living Planet” Oxford University Press, 1989 – describe las dinámicas de la tierra como un sistema que se auto-regula, recopilado por el co-originador de la hipótesis Gaia en los años 70ª.

(2)Traduicido de: David Holmgren- “Principles and Pathways beyond Sustainability”, 2002, Holmgren Design Services, página 3 – Comentario: Una expresión un tanto exagerada de interpretar este principio ético, podemos encontrar en  la lema “salvemos el planeta” que se escucha a menudo en las campañas ambientalistas. Cuando analizamos los procesos evolutivos de la tierra desde una escala geológica, la humanidad y sus excesos no son más que un muy pequeño episodio dentro de los 500 millones de años desde que existe la vida en la tierra. Podemos suponer que la tierra (incluyendo la vida misma) no necesitan una especie humana quien pretende “salvarla”. Más bien tenemos que comprender nuestra total dependencia del funcionamiento de los sistemas ecológicos, para nuestra propia supervivencia, y actuar de acuerdo con esto.

(3)David Holmgren: “Principles and Pathways beyond Sustainability”, 2002 Holmgren Design Services, página 5

(4) Nos referimos a la agricultura orgánica NO INDUSTRIAL (muchas veces llamada “Agricultura orgánica sin certificación”), un sistema de producción agrícola que fue desarrollado por Jairo Restrepo y Sebastiao Piñedo (entre otros) para apoyar a los campesinos y productores en el proceso de independizarse de los insumos corporativos, y convertirse en “cultivadores de suelos”. En las últimas dos décadas, miles de productores en Latinoamérica se han vuelto autónomos fabricando sus biofertlizantes y remedios naturales a un bajo precio, utilizando recursos y  materiales locales. Para mas información, ver http://www.coas.com.mx/

(5)Elyene Mitchell: “Soil And Civilization”, 1946, Angus And Robertson Ltd, Sydney, London, se puede bajar el libro gratuitamente en http://www.soilandhealth.org/

(6) David Holmgren: “Principles and Pathways beyond Sustainability”, 2002, Holmgren Design Services, página 6

(7) David Holmgren: “Principles and Pathways beyond Sustainability”, 2002, Holmgren Design Services, página 7

(8) David Holmgren: “Principles and Pathways beyond Sustainability”, 2002, Holmgren Design Services, página 7

(9) Asi fue planteado este tercer principio por Bill Mollison en el Manual de Diseñadores

logos y gráficas de Holmgren Design Services http://www.holmgren.com.au/

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recursos relacionados en tierramor.org:

¿Que es permacultura? - Definición - El Concepto - Un enfoque sistémico - La Flor de la Permacultura -

Breve historia de la evolución del concepto de Permacultura - Comienzos (1977-85) - Desarrollo 1985 a 2000 - Permacultura en el nuevo milenio- Enseñanza -

La Permacultura en México - Prácticas tradicionales de sustentabilidad - Los años setenta y ochenta - Consolidación en los años noventa - Permacultura y Ecohabitat en el nuevo milenio -

"La Esencia de la Permacultura" Introducción a éticas y principios de la permacultura por David Holmgren (PDF - 950 KB - tomado del sitio web www.homgren.com.au )

Materiales de apoyo para la educaciòn permacultural Los manuales de los cursos de TIERRAMOR, para bajar gratuitamente en formato PDF - AQUI